Existe
en la opinión colectiva de algunas sociedades la idea de que los hombres y las
mujeres deben tener roles diferenciados y definidos. Se ha hecho uso de
recursos históricos, biológicos y teológicos para fundamentar esa opinión. Sin
embargo, no hay razones suficientes para
decir quién debe hacer qué en este mundo.
Claro,
la ley establece comportamientos adecuados para el bienestar social, y nadie
debe estar encima de la ley. Quiero decir que nadie debe decidir por otros qué
hacer siempre y cuando no se dañe el derecho ajeno y la regla de oro: Trata a los demás como querrías que te trataran a ti".
Las
razones históricas, en vez de validar el pensamiento sexista de los roles
sociales, demuestra que éstos han cambiado de cultura en cultura a través del
tiempo. En una época y sociedad, la
mujer era la encargada de dirigir a la familia, en otra, el hombre era usado
solamente para procrear; en muchas, la mujer ha sido menospreciada e
infravalorada creando un machismo que se ha mantenido. Ni el machismo ni el
feminismo son correctos porque cada persona es diferente y especial,
independientemente de su sexo. Cada cultura establece en un tiempo determinado
de su propia historia qué rol debe ejercer cada género.
Hay quienes afirman que los hombres son más fuertes físicamente que las mujeres. Bueno, conozco mujeres más fuertes y con más músculos que algunos hombres. Hay quienes dicen que las hormonas hacen que las mujeres sean más sensibles y emotivas. Bien, conozco hombres que son más sensibles y emotivos que muchas mujeres. Hay quienes dicen que los hombres tienen unas habilidades que las mujeres carecen, como el sentido de la orientación, por ejemplo. Sin embargo, conozco hombres que no ubican ni su propia casa en su ciudad y mujeres que serías excelentes cartógrafas. También, está la idea de que las mujeres se pueden concentrar en múltiples actividades a diferencias de los hombres, que sólo pueden hacerlo en una sola. No hay evidencia científica al respecto y la poca que hay establece que tanto hombres como mujeres no pueden poner la misma atención a diferentes cosas y que sólo pueden concentrarse adecuadamente en una actividad. ¡Nada de hablar y manejar al mismo tiempo sin importar el género! Estos argumentos que pasan como “biológicos” o “naturales” no están sustentados.
Hay quienes afirman que los hombres son más fuertes físicamente que las mujeres. Bueno, conozco mujeres más fuertes y con más músculos que algunos hombres. Hay quienes dicen que las hormonas hacen que las mujeres sean más sensibles y emotivas. Bien, conozco hombres que son más sensibles y emotivos que muchas mujeres. Hay quienes dicen que los hombres tienen unas habilidades que las mujeres carecen, como el sentido de la orientación, por ejemplo. Sin embargo, conozco hombres que no ubican ni su propia casa en su ciudad y mujeres que serías excelentes cartógrafas. También, está la idea de que las mujeres se pueden concentrar en múltiples actividades a diferencias de los hombres, que sólo pueden hacerlo en una sola. No hay evidencia científica al respecto y la poca que hay establece que tanto hombres como mujeres no pueden poner la misma atención a diferentes cosas y que sólo pueden concentrarse adecuadamente en una actividad. ¡Nada de hablar y manejar al mismo tiempo sin importar el género! Estos argumentos que pasan como “biológicos” o “naturales” no están sustentados.
De nuevo la cultura y la educación juegan
un rol importante. A los niños varones se les trata de inculcar, en la mayoría
de las sociedades contemporáneas, que son fuertes, que no lloran, que son
valientes, que deben ser rudos y realizar los trabajos “de hombre” designados según
el lugar geográfico donde se encuentren. A las niñas se les educa para
desarrollar su “instinto maternal” y les enseñan que está bien llorar (en
muchos casos se permite que el llanto sea una manera de chantaje), que sea
condescendiente y habilidosa para las tareas domésticas que existen en su
cultura o en la cultura de la provengan sus padres.
Así, a los niños se les educa para que
repriman sus sentimientos sensibles y comportamiento introvertido o tímido, así
como algunas habilidades consideradas “no aptas” para los varones y lo mismo
ocurre con las niñas que son más rudas o desenvueltas, se les enseña a ser más
bien sumisas y retraídas.
Los medios de comunicación, las
telenovelas, las películas, los cuentos, etcétera, fomentan esta visión de un
mundo sexista.
En cuanto a la visión teológica ni hablar.
La mayoría de las religiones con dogmas establecidos tienen roles definidos
para el género de las personas.
Como creyente del cristianismo, conozco en
algo la Biblia, el libro sagrado para los cristianos. Sé que el Nuevo
Testamento (la parte bíblica donde se narran los hechos a partir de
Jesucristo), Jesús no enseñó nada acerca de roles. En la religión judía, a la
cual Cristo era adepto, se enseñaba que la mujer era inferior al hombre. Sin
embargo, Jesús rompió muchos de esos esquemas y consideró iguales a hombres y
mujeres. El Apóstol Pablo lo confirmó diciendo en Gálatas 3:28 "No hay judío ni griego; no hay siervo, ni libre; no hay varón, ni hembra; porque todos sois uno en Cristo Jesús". Pero, como estas cosas se determinan por el contexto histórico, y, en ese entonces, ese contexto era machista, al parecer nadie le hizo mucho caso.
Así que, confirmo mi opinión de que las diferencias en cuanto a roles masculinos y femeninos son una cuestión meramente cultural. Esos roles son determinados por el lugar geográfico y el tiempo histórico al que una sociedad pertenezca. En sociedad multicultural de hoy en día, los roles de género deberían ser por acuerdo y convicción personal.
Aunque yo establezco que el verdadero cristianismo no es
sexista, hay muchos que afirman lo contrario porque el Antiguo Testamento,
sobretodo el Pentateuco (la parte de la Biblia que comparten los credos judíos,
musulmanes y cristianos) es increíblemente machista. Por todos lados hay textos
que denigran la calidad humana de la mujer y, basados en esto, algunos
cristianos, tristemente, hacen a un lado las enseñanzas de Cristo para
argumentar con la ley judía la sumisión femenina.
Pero hasta por lógica, si se establece que Dios creó al
hombre y a la mujer, y se comprueba por la experiencia que la mujer y el hombre
son igual de capaces para hacer cualquier tarea, ¿por qué decir que no es así
basados en textos que deben ser entendidos sólo en el contexto cultural e
históricos en el que fueron concebidos? La única respuesta que se me ocurre es
que es debido a un machismo bien arraigado con pintas de “piedad”.
Así que, confirmo mi opinión de que las diferencias en cuanto a roles masculinos y femeninos son una cuestión meramente cultural. Esos roles son determinados por el lugar geográfico y el tiempo histórico al que una sociedad pertenezca. En sociedad multicultural de hoy en día, los roles de género deberían ser por acuerdo y convicción personal.
Tanto un hombre y una mujer deben tener libertad
de elegir las actividades que deseen y que los hagan seres dichosos y
satisfechos, desarrollando al máximo su potencial como seres humanos con
capacidades únicas y talentos especiales para enriquecer sus propias vidas y a
la sociedad a la que pertenecen.


