La religión celta por milenios ha establecido, cuidado y procurado el
equilibrio de la naturaleza en relación con sus elementos y los seres humanos.
Sin embargo, sus enseñanzas han caído en desuso por influencias ajenas y por
institucionalización de filosofías humanistas egocéntricas, en vez de una
visión holística adecuada, poniendo al ser humano como ser supremo digno de
servirse de la Tierra a su antojo. Los druidas, que son los sacerdotes y
preservadores de la cosmovisión gala, han disminuido en número e influencia.
Hoy en día, la ciencia ha ocupado el lugar que las religiones y
mitologías habían tenido por milenios. Las ingenierías sirven a la humanidad
porque reúnen y promueven los conocimientos y técnicas para ser aplicadas al
desarrollo, mantenimiento y estructuración de la naturaleza a favor de la
humanidad. Por esto, las matemáticas son fundamentales para el entendimiento
formal del cosmos. Todo, para el buen funcionamiento entre seres humanos y su
entorno.
La ingeniería en religión celta, por consiguiente, reúne todo el
bagaje necesario para lograr una homeostasis única, genuina, específica y
puntual para lograr técnicas que permitan al ser humano convivir y honrar, al
mismo tiempo, los elementos que componen su contexto. También, promueve la
comprensión del universo para la construcción de infraestructuras ecológicas,
espiritualmente capacitadas para el crecimiento integral del hombre en beneficio
de cada entidad que lo rodea. Es pues, una necesidad urgente en un mundo que
cada vez necesita más la reestructuración de sus habitantes para su sanidad
total.